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Hace unos meses Guillermo Sheridan publicó un artículo en el portal del periódico El Universal titulado: “El mejor pueblo mexicano del mundo”, mismo que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, mencionó en la conferencia mañanera del 4 de enero de 2023, tal vez quieras leerlo antes de continuar, no te preocupes, yo aquí te espero.

En este artículo nos regala una notable mamología, tanto por ser un estudio realizado a los mamíferos de clase humana residentes del ombligo de la luna, cómo por ser una analogía inmamable, como dirían nuestros hermanos de Uruguay y Colombia.

Hoy, al tener mi propio blog y hacer lo que se me antoja con él (como siempre), pretendo responder a sus observaciones, tratando, de la mejor manera posible, de dejar de lado el profundo nacionalismo que ha revivido en mi interior a raíz del trabajo realizado por el gobierno en este sexenio.

Comienza con una crítica al populismo y al actual presidente, defendiendo por omisión al neoliberalismo y los gobiernos anteriores, lo cual claramente es lo que le da de comer, dado el medio que le ha permitido o pagado (no lo sé) el publicar su nota de opinión. No tengo nada en contra de que la gente coma, de hecho lo recomiendo encarecidamente, tengo que aclararlo desde el principio.

Lo que me parece triste es comer a expensas de la desinformación y de darle continuidad al condicionamiento al que hemos estado sometidos por más de 40 años, donde se ha sobajado la grandeza del pueblo mexicano con la finalidad de mantenerlo adormecido, controlable, temeroso y manipulado; de forma similar a cómo lo hicieran los conquistadores hace poco más de 500 años; con una forma de esclavitud rediseñada en la que nos mantienen comprando cosas que no tienen ninguna utilidad real, endeudándonos, esclavizándonos en un trabajo que no nos gusta, para pagar las deudas de las cosas innecesarias que compramos por sentir que formábamos parte de algo, para al final desear que nuestra vida y nuestras prioridades hubiesen sido distintas.

Esto último no lo digo solo para Sheridan, sino para la gran mayoría de los medios “oficiales” de comunicación y pseudo-información.

“Crear realidades donde no las hay, solo nos lleva al malestar. No te hagas daño, cuenta con lo que está en tus manos”.

Sabiduría Maya

El populismo ha sido atacado constantemente en el último siglo, sobre todo por neoliberalistas, achacándole al sistema sus propios defectos y poniendo como ejemplo algunas de las dictaduras autoritarias recientes de América del Sur; sin embargo, lo que no nos quieren decir es que el neoliberalismo es autoritario en su esencia y que lo que hemos vivido en México en las últimas décadas ha sido más bien un autoritarismo neoliberal que mantenía al pueblo amordazado y cegado a base de pan y circo, el populismo es, en sus principios más básicos, la esencia de la democracia real.

Y aunque parezca que me he desviado un poco, todo tiene un porqué.

Cabe aclarar que no tengo nada en contra del escritor, académico y periodista, ni tiene ningún tinte personal o de ataque, respeto enormemente la libertad de expresión, el debate real y la crítica constructiva, además creo que todos simplemente hacemos lo mejor que podemos con el nivel de consciencia que tenemos.

Tampoco creo que el pueblo mexicano necesite que lo defiendan, la historia lo hace constar y al que le quede duda puede preguntarle a los españoles, a los franceses o los estadounidenses del milenio pasado, lo que si quiero externar es mi propia visión del pueblo de México y su grandeza, ya que yo si creo en ella.

La diatriba publicada en dicho periódico habla en pocas palabras de que la grandeza del pueblo mexicano y las obras que se han realizado en este sexenio son un reflejo directo del ego de nuestro presidente, relacionándolo con una grandiosidad autootorgada y casi mesiánica, lo cual no siento y nunca he observado, creo de hecho que solo los actores de la “oposición” piensan eso, descontextualizar y asumir los comentarios del presidente como hace en esta ocasión, no me extraña en lo más mínimo, siendo, como hemos notado, la única estrategia de una derecha carente de ideas, propuestas y candidatos reales.

No pienso rebatir cada punto, ya que creo que es un gasto innecesario de tinta, o de píxeles en este caso, a veces rebatir es darle demasiada importancia a una idea sin sustento y la mejor forma de responder, es creando nuevas ideas y propuestas, sin la necesidad de caer en los fútiles juegos del juez, la víctima y el verdugo.

A veces olvidamos que liderazgo no es lo mismo que autoridad, que un verdadero líder hace sentir bien a las personas que lidera, las empodera y les brinda un sentido de utilidad, de importancia, que un líder no necesariamente es solo el presidente, también es un padre de familia, un ciudadano, un amigo, un hermano, un colega o un simple ser humano.

Te invito a leer el artículo si no lo has hecho, ya que no tengo intención de citarlo en su totalidad, pero en pocas palabras y como ya mencioné, básicamente cita al presidente y después lo descontextualiza, como muchos de los medios habituales. Habla de los estragos que ha dejado el neoliberalismo en nuestro país, mismos que poco a poco se han ido combatiendo en nuestro gobierno, pero no dice eso, sino todo lo contrario.

Critica de manera dura y tilda de lisonjería los elogios del presidente al pueblo mexicano, cosas como:

“Es mucha pieza nuestro pueblo.” “Es obediente, responsable, consciente, ejemplo a nivel mundial.” “México está viviendo un momento estelar”. “La mano de obra mexicana es de las mejores del mundo.”  “La zona arqueológica maya, con todo respeto para Atenas y para Egipto, es de lo mejor del mundo.” “La herencia de civilizaciones nos ha forjado como un pueblo tenaz, combativo, luchón, emprendedor, honesto, con una excepcional idiosincrasia de fraternidad y de amor al prójimo.”  “La nuestra es de las sociedades más trabajadoras del mundo.” “Nuestros paisanos migrantes que por necesidad han ido a ganarse la vida a Estados Unidos y ahora están enviando a sus familiares 30 mil millones de dólares anuales.”

– Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México 2018-2024

Con respecto a las pirámides Mayas, la mano de obra y lo trabajador que siempre ha sido el pueblo mexicano, solo puedo decir que alrededor del mundo siempre se cuestiona el origen de las pirámides egipcias, como la Pirámide de Guiza y se ha llegado a hablar de intervención extraterrestre, pero nunca nadie ha cuestionado quien hizo la Pirámide del Sol, el Templo de Kukulcán, las Pirámides de Monte Albán o el Templo de las inscripciones en Palenque, sin duda solo un mexicano puede menospreciar a otro mexicano.

Lamentablemente, se ha perdido mucho conocimiento proveniente de nuestras culturas prehispánicas, aunque existen excepciones honrosas, muchos miembros de la academia mexicana e internacional toman las inscripciones, textos y objetos con literalidad, hundiéndonos cada vez más en la ignorancia, la modernidad y el mundo superficial, olvidando la profundidad espiritual, mística y mitológica de la sabiduría de nuestras civilizaciones originarias y desconectándonos de nuestras raíces más profundas.

“Cuando un árbol se olvida de sus raíces, termina muriendo de sed.”

-Proverbio Chino

Volviendo al tema, habla de nuestros hermanos que han tenido, por necesidad, que irse a buscar oportunidades fuera del país y hace ver como si estuvieran manteniendo a los que no nos fuimos, también habla acerca de 33 millones de delitos cometidos en 2018 de acuerdo con el INEGI, pero solo 31 millones de ellos denunciados, no entiendo muy bien de donde salió el dato si no fueron denunciados, ambas aunque separadas en su artículo están profundamente conectadas.

La carencia, la falta de oportunidad, falta de apoyo y la desigualdad que ha generado el neoliberalismo convenenciero en nuestro país ha empujado a nuestros hermanos y hermanas a situaciones insostenibles, detonando el instinto de pelear o huir; cuando alguien tiene hambre, sed o no ve por donde salir adelante, poco piensa en la legalidad de sus actos o en el calor que su hogar le proporciona, pero obviamente esto no lo menciona.

La falta de denuncias también era algo común del régimen anterior, vivíamos en un estado de miedo constante, secuestrados y olvidados por la misma gente que supuestamente debía cuidarnos, denunciar se volvió una perdida de tiempo, antes de recuperar nuestra ciudadanía real, éramos ignorados, tachados de mentirosos o simplemente temíamos el alcance del ladrón y sus secuaces, no fuera a ser el hermano de algún expresidente.

Por último, lo único que si citaré será la forma en la que cierra la opinión:

Yo no creo en la grandeza. El mexicano es ignorante, violento, tonto, fanático, corrupto, ladrón, abusivo, caprichoso, cursi, temperamental, alcohólico, arbitrario, golpea a las mujeres y a los niños, idolatra el ruido, tira basura, no respeta el derecho ajeno, se pasa los altos, evade impuestos, comete todo tipo de transas, cree que la ley no es la ley y no sabe tirar penaltis. Y conste que sólo me referí a la clase alta…

Opinión de Guillermo Sheridan – El Universal 26-04-2022

Acerca de esto solo puedo decir que la forma en la que vemos el mundo y a las personas en él, es un reflejo de nuestra propia conciencia y cosmovisión, o en otras palabras, lo que te choca te checa. La mayoría de los adjetivos calificativos que utiliza son de una u otra forma aplicables directamente a los gobiernos anteriores, la televisión, las telenovelas, los noticieros y los medios de comunicación, pues a fin de cuentas “que a los mexicanos los eduque la televisión” ha sido un común denominador de los años anteriores de gobierno, sin importar “clase” o condición social.

El hecho de que Sheridan no crea en la grandeza me suena bastante lógico y creo que es un común denominador de lo que hoy se le denomina “oposición”. Me recuerdan al camello de Nietzsche en Así habló Zaratustra, antes de que se transformara en león y posteriormente en niño, estos camellos timoratos que piden cargar más peso y vagan por el desierto, alejados de las montañas, pues temen ver o siquiera pensar que existe algo más grande que ellos, pero tengo la pena de manifestarles que el pueblo de México es mucho más grande que ellos. Aunque también hay buenas noticias, aún se pueden transformar.

Nuestra esencia es mucho más profunda que eso, nuestras raíces mucho más sólidas, nos menosprecian, nos maltratan, nos roban, nos olvidan, nos sabotean, nos insultan, nos polarizan, nos engañan, pero nunca podrán con nosotros, México es mucho más grande de lo que se imaginan y los mexicanos somos mucho más fuertes, unidos, amables, honestos y colaborativos de lo que creen.

El mundo que nos dejó el neocapitalismo rapaz, requiere que nos recuerden de nuestra grandeza constantemente, requiere que se limpie y se reestructure el sistema, que se defiendan y restablezcan nuestros derechos, que se acabe la vida como un privilegio, que se reduzcan las brechas y nos unamos como un solo ser, como una gran nación, que volvamos a creer en nosotros y nuestros hermanos y hermanas mexicanas, que sepamos que juntos nada puede hacernos daño, a pesar de las alianzas que amenazan con venir por México y terminar de llevarse lo poco que nos dejaron.

El mundo del mejor pueblo de México es el mundo que comenzamos a construir juntos, sustituyendo con grandeza y honestidad los escombros dejados por el sistema anterior, un mundo que necesita de todos los mexicanos, pues todos y cada uno de nosotros contamos y valemos lo mismo, es momento de recobrar y demostrarle al mundo nuestro verdadero potencial, momento de demostrar que nuestra unión e identidad nacional no puede ser mancillada con medios superfluos y mentiras descaradas.

Te pido hermana y hermano mexicano, que no juzgues con dureza a aquellos que por una u otra razón no han tenido la posibilidad de quitarse la venda de los ojos, el ruido de los medios y el terrible hábito del convencionalismo se los ha dificultado, pero no por ello pierden la calidad de hermanos, remover la venda es un acto de valor y conciencia que no todos han alcanzado,

El que cree, crea; el que crea, hace; el que hace se transforma así mismo y a la sociedad en la que vive.

-Proverbio Maya

Creo que me he extendido un poco, algo entre un capítulo para un pequeño libro (tal vez lo sea) y un post muy largo (lo que ya es), pero como el presidente en las mañaneras, yo escribo despacio.

Y creo que no me fue posible dejar de lado mi nacionalismo ni lo haré nunca más, no tengo porque, tardé muchos años en recuperarlo y ahora lo voy a usar, me siento profundamente orgulloso de ser mexicano, aunque solo haya sido el destino quien me puso aquí, nadie elige dónde, cómo o en que condiciones nacer, pero estoy profundamente agradecido con Dios, el universo, la vida, la evolución, la ley de las probabilidades o la pacha mama (para no dejar a nadie fuera) de haberme permitido nacer mexicano y participar activamente en esta nueva era donde continuaremos creando y enriqueciendo la fascinante historia de nuestra gran nación.

Y para terminar, no sé si es mi imaginación o mi profunda fe en la humanidad y su esencia, pero leyendo entre líneas el artículo del que aquí hablo y después de desmenuzarlo un poco, puede leerse, tal vez, un verdadero trabajo que delinea las causas del sufrimiento del pueblo a raíz de los malos gobiernos del pasado y las soluciones que se están implementando ahora, un grito de ayuda desde la derecha, escondido detrás de arrebatos de grandeza y denigración por encargo, creando una de las críticas subrepticias más profundas, o tal vez, es solo mi ingenuidad y mi deseo de salvar lo insalvable.

“Que todos se levanten, que nadie se quede atrás, que no seamos ni uno ni dos de nosotros, sino todos.”

-POPOL VUH
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